Una década de ciudadanía organizada en la Ciudad de México. Diez contribuciones que demuestran cómo la participación, la planeación y la rendición de cuentas pueden cambiar la ciudad.

Hace una década, un grupo de ciudadanas y ciudadanos decidimos que había que organizarse, no solo quejarnos o protestar. Así nació Ruta Cívica, que desde 2015 impulsa la participación ciudadana, la planeación y defensa del territorio, el combate a la corrupción y la rendición de cuentas para mejorar la calidad de vida y disminuir las desigualdades en la Ciudad de México.

A lo largo de estos 10 años, nuestro trabajo ha fortalecido a una comunidad cada vez más informada y activa. Estas son 10 contribuciones que demuestran cómo la ciudadanía organizada puede cambiar su ciudad.

1. Una Constitución más cercana a la gente

Bajo la iniciativa #TúConstituyente, elaboramos una agenda de propuestas para favorecer a la ciudadanía. Entre las que se plasmaron en la nueva Constitución de la Ciudad de México estuvieron principios para la planeación, el Instituto de Planeación y las alianzas multisectoriales.

También promovimos que los concejos de las alcaldías tuvieran más poder y una representación más cercana a sus barrios y colonias, una iniciativa que después se llamaría #AlcaldíasAbiertas.

2. Hacer visible la corrupción para combatirla

El #Corruptour recorrió las calles de la capital para contar, con humor y datos duros, las historias detrás de los “monumentos a la corrupción”. Cientos de personas vivieron esta experiencia de educación cívica.

Junto con el autobús, vigilamos el proceso legislativo, presentamos observaciones y promovimos el rediseño de las siete leyes del Sistema Local Anticorrupción en la Ciudad de México.

3. Vecinos vigilando obras y usos de suelo irregulares

Co-creamos la plataforma #ObraChueca, un monitoreo ciudadano de construcciones ilegales y complicidades entre autoridades e inmobiliarias, junto con Suma Urbana y Virk App.

Esta herramienta ciudadana, ganadora en 2017 del Premio Innovación Anticorrupción, visibilizó obras irregulares, clausuras y juicios con datos georreferenciados. También dejó claro que los mecanismos para denunciar debían simplificarse, y orientó a las y los vecinos para exigir rendición de cuentas y el control democrático de su entorno urbano.

4. Alcaldías abiertas, gobiernos cercanos

Con la propuesta #AlcaldíasAbiertas impulsamos leyes para que las nuevas alcaldías y sus concejos fueran más abiertos y representativos. A través de 10 demandas y un Amicus Curiae ante la Suprema Corte, promovimos que los barrios y colonias eligieran a su concejalía, hubiera candidaturas independientes y audiencias ciudadanas en los concejos.

Aunque no todas las reformas prosperaron, el debate público sentó precedente y consolidó una nueva cultura de representación vecinal y contrapeso ciudadano en las alcaldías.

5. Ciudadanía organizada ante el sismo del 19s

Tras el sismo de 2017, miles de personas se coordinaron a través de #Verificado19s para confirmar, actualizar o desmentir información, canalizar ayuda y mapear necesidades de las zonas damnificadas y sus habitantes.

De esa experiencia nació una red de colaboración que hasta hoy sigue fortaleciendo el aprendizaje colectivo frente a emergencias.

6. Riesgos públicos, información abierta

Gracias al trabajo y la presión de #CIUDADania19s, una coalición impulsada por Ruta Cívica para monitorear la reconstrucción, los Atlas de Riesgos de la Ciudad de México son hoy públicos. Esto permite que cualquier persona conozca las zonas vulnerables y exija mejores planes de prevención.

Además, en la legislación se impulsaron los Atlas participativos, donde las comunidades aportan información desde su experiencia local, y el Consejo de Resiliencia, en el cual participamos desde 2021.

7. Planeación y ordenamiento urbano con visión ciudadana

Ruta Cívica participó con propuestas para crear la Ley y el Instituto de Planeación, promoviendo que las decisiones sobre el desarrollo de la ciudad incluyan participación ciudadana, información abierta y transparencia.

De igual manera, vigilamos los distintos nombramientos del Instituto y exigimos su rendición de cuentas.

8. Participación ciudadana en la planeación urbana

Desde 2021 hemos informado ampliamente y monitoreado la elaboración de los instrumentos de planeación, como el Plan General de Desarrollo (PGD) y el Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT). La ciudadanía y los medios de comunicación conocen estos instrumentos y evidencian la falta de participación y consulta ciudadana en sus procesos.

Intervenimos en la creación y discusión de leyes e instrumentos que incorporan mecanismos para incluir la voz de quienes habitan la urbe. El objetivo: que los planes urbanos y ambientales no dependan solo del gobierno en turno, sino de una visión colectiva a largo plazo, a favor de una ciudad incluyente y sustentable.

9. Educación cívica para una ciudad justa y sustentable

Las campañas #CDMXSustentable, #CDMXResiliente y #CDMXJusta han acercado temas complejos —planeación, gestión de riesgos, corrupción— a la ciudadanía de forma sencilla.

Lo mismo ha sucedido con el Festival CIUDADanía, las Travesías y las Caminatas, espacios donde ciudadanos, expertos y organizaciones se reúnen para debatir ideas y avances sobre una ciudad más humana y sustentable.

Nuestra guía más reciente, Cuando el río suena, agua lleva, está dirigida a que la ciudadanía entienda y actúe ante el cambio climático y los problemas del agua.

El propósito: que cada habitante entienda su papel en imaginar y construir una ciudad más incluyente, resiliente y con visión de futuro.

10. Mapeos, apoyo e incubación de otras iniciativas ciudadanas

Ruta Cívica ha iniciado coaliciones y redes importantes, incluyendo el mapeo de la red México Resiliente, que está impulsando el Plan de Descarbonización 2024–2030.

También ha sido patrocinadora fiscal e incubadora de proyectos ciudadanos: primero, apoyando colectivos que participaron en convocatorias públicas para la reconstrucción después del 19s, como Bicitekas y Sumando Ando; después, incubando a Aúna, que acompaña a mujeres en la política, y a Diálogos en Filantropía, que promueve una filantropía más cercana a las comunidades en el Sur Global.

Una década de ciudadanía activa

Diez años después, Ruta Cívica demuestra que la participación ciudadana no solo exige: también construye. Sus acciones han transformado la relación entre sociedad y gobierno, recordándonos que una mejor ciudad empieza por una ciudadanía informada, organizada y vigilante.

Hoy comienza un año de celebraciones y reconstrucciones.

En nuestras redes sociales encontrarás más sobre la ruta y las actividades que haremos. ¿Ya nos sigues?

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